Prospección en el karst de Atacama

Actualizado: 10 abr

Ojo de Opache y Cordillera de la Sal - algunos apuntes

Por Natalia Morata


El fenómeno kárstico es relativamente raro en Chile. No obstante, uno de los paisajes kársticos más fascinantes del mundo se encuentra en la Patagonia austral, entre las latitudes 50 y 51 S, de cara al Pacífico y en una de las zonas más lluviosas del planeta. El hecho de encontrar una zona de caliza excavada por el agua es lo que dio origen a las expediciones de la asociación espeleológica francesa Centre Terre, que explora desde finales de los 90 el karst de la isla Diego de Almagro y del archipiélago Madre de Dios.


Los fenómenos pseudo-kársticos de zonas aledañas, como es el caso del Campo de Hielo Patagónico Sur, pueden aportar información relevante sobre cómo pudo haber sido el momento del deshielo, cuando quedó al descubierto esta caliza austral.


La exploración y el estudio de la zona y de las cavidades que allí se han formado ha arrojado luz sobre la fascinante historia geológica del lugar, así como sobre muchos otros aspectos sobre los que puedes informarte en los documentales, informes y libros publicados por Centre Terre.


Aunque no sean abundantes, existen otras zonas kársticas extraordinarias en Chile que también han atraído expediciones espeleocientíficas, como es el caso del grupo italiano La Venta en la Cordillera de la Sal, en la región de Antofagasta.

Valle de la Luna, Cordillera de la Sal

Fotos: Natalia Morata


Y es que en el norte de Chile, en medio del desierto de Atacama, hay karst. Y "karst" significa que probablemente hay cuevas. Y que haya cuevas es un reclamo irresistible para cualquier espeleólogo (y, espeleóloga, se entiende).


Por ello, cuando Raúl Painén me comentó que sería interesante ir a ver unos "agujeros" que tenía localizados, no me lo pensé dos veces. Profesionalmente, Raúl se desempeña en el grupo de rescate del GOPE (Grupo de Operaciones Policiales Especiales) de Calama. En 2021 realizó el módulo II del taller de espeleología en Santiago y, desde ese momento, se interesó más aún por ver las posibilidades de aplicar las técnicas y material de espeleología en su zona de trabajo.

Pique minero Fotos: Raúl Painén, Natalia Morata


Así fue como el 22 y 23 de marzo de 2022 organizamos dos intensos días de prospección. El objetivo era doble: por un lado, ver lugares para organizar un futuro curso de espeleología destinado a grupos de rescate del norte; y, por otro, ver el potencial del lugar para organizar una futura expedición de Centre Terre a la zona.


Los lugares escogidos por Raúl no podían ser mejores: el cañón Ojo de Opache (a tan solo 13 km al oeste de Calama) y una cavidad situada en la Cordillera de la Sal, cerca de San Pedro de Atacama. Además, también me llevó a otra de sus zonas de práctica: un pique minero.


Ojo de Opache - karst del Loa

Se trata de un bello cañón kárstico que está en fase de ser declarado Santuario de la Naturaleza por ser uno de los humedales de singular relevancia.

Zona de escalada, al oeste de Ojo de Opache

Fotos: Natalia Morata


Desde el punto de vista kárstico, es curioso observar cómo la caliza ha aflorado después de un proceso de karstificación que parece muy antiguo, pero que dejó todas las marcas propias del paso de grandes cantidades de agua por la zona (acanaladura, muescas, etc.).

Ojo de Opache

Ojo de Opache

Fotos: Raúl Painén, Natalia Morata


La surgencia, situada del lado este del cañón, presenta pequeñas galerías paralelas al curso de agua con formaciones y con una caliza que parece más pura que la de superficie.

Surgencia Ojo de Opache

Fotos: Natalia Morata


El lugar, además de por su valor en términos de biodiversidad, es una joyita que permite observar varios aspectos propios de los fenómenos de karstificación y, ello, ¡al aire libre!


Sima del gas - Cordillera de la Sal

En el lado oriente de la carretera CH-23 que va de Calama a San Pedro de Atacama se abre un gran agujero.

Unos dicen que fue un meteorito el causante de este gran hoyo; otros, que se ha formado por acción del agua... Lo cierto es que esta imponente sima se abre en medio de un paisaje de sal, yeso, arcilla, cuarzo... Desde la boca se aprecia un agujero negro en la base del primer pozo, lo que parece indicar que la cavidad continúa. Y la única forma de comprobarlo es descendiendo...

Sima del gas, bautizada provisionalmente a falta de nombre conocido

Fotos: Raúl Painén, Natalia Morata


En 2014, durante la operación de búsqueda de Kurt Martinson, guía turístico que desapareció en San Pedro de Atacama (y que nunca fue encontrado), el GOPE instaló unas estacas profundas a unos metros de la boca de la sima para poder descenderla. El tipo de terreno hace imposible la instalación de anclajes y fraccionamientos, por lo que usamos las mismas estacas como anclaje de cabecera y protectores de cuerda para las zonas de mayor roce, evitando así que la cuerda se hundiera demasiado.

Descendiendo la Sima del Gas

Fotos: Raúl Painén, Natalia Morata


En la base del primer pozo, una roca sirvió de anclaje natural para poder descender los dos resaltes que permitían seguir bajando. No se apreciaba corriente de aire, pero el conducto parecía continuar en una rampa arenosa, a juzgar por el sonido de las piedras que lanzamos. Tras el primer resalte de unos dos metros, aparece una roca más compacta que, de ser necesario, permitiría instalar anclajes. Sin embargo, tras descender el segundo resalte de unos tres metros, tuve que regresar rápidamente al percibir un intenso olor a gas (similar a cuando uno mezcla cloro con limpiador de baño). La sensación era de mareo y dificultad para respirar.

Base del pozo y una de las estacas.

Fotos: Raúl Painén, Natalia Morata


Tal hallazgo debía ser notificado. Sin embargo, ese lugar en concreto no parece estar bajo la administración de ningún organismo ni comunidad y, por lo tanto, no estaba claro a quién entregar la información. Se ha notificado a CONAF y al GOPE. Lo ideal sería que se realizara un estudio de gases.


El Valle de la Muerte - Cordillera de la Sal

Entre San Pedro de Atacama y Quitor se encuentra el Valle de la Muerte, un bello paisaje de yeso, arcilla, sal y cuarzo cincelado y deslavado por la acción del agua. Recorrerlo es un poco como recorrer las acanaladuras y lapiaces atormentados de Madre de Dios, solo que bajo un sol de justicia, por un terreno extremadamente frágil e inestable y en medio del desierto más árido del mundo, a 2000 msnm.


Valle de la Muerte

Fotos: Raúl Painén, Natalia Morata

En resumen, los lugares escogidos por Raúl son extraordinarios tanto para organizar cursos (Ojo de Opache) como para explorar. La exploración es bastante delicada y expuesta, por lo que no se recomienda realizarla si no es en compañía de espeleólogos avezados.


En cuanto a Centre Terre, ahora estamos centrados en preparar la expedición Última Patagonia 2023, pero Atacama ya está firmemente anclado en nuestro radar...


Agradecimientos especiales a Lorena y Rayén por la hospitalidad, al GOPE Calama por la excelente predisposición, información y apoyo y a Raúl por su profesionalidad y por ser tan buen compañero de aventuras.

 

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